¡Neuronas para tu Finde!

Sabiduría científica para inspirar y crecer tu mente. Porque sólo cuando crece tu Mente, crece tu Empresa.

 

La Sorprendente Relación Entre La Determinación – El Éxito – La Felicidad – Las Redes Sociales Y Netflix.

Ya desde hace varios años los psicólogos y neurocientíficos vienen advirtiendo la importancia de la determinación (que en inglés suele traducirse como “grit”) en el éxito. Hay muchos ingredientes en la receta del éxito, pero ese es uno que no falta y siempre resalta. Angela Duckworth, psicóloga de la Universidad de Pensilvania, hace unos años descubrió junto a colegas de Yale por medio de una serie de estudios, que la Pasión junto con la Perseverancia (combinación que llamó “grit”) era dos veces más importante para el éxito que el IQ. Esto es muy importante, porque derrumba el mito de la inteligencia; no es que sea inútil ser inteligente, pero es dos veces más importante esforzarse con determinación en una pasión que uno escoja para la vida.

Pero las investigaciones ofrecieron datos más sugestivos. Esta vez, de la mano de Katherine Von Culin (una psicóloga de Yale), Duckworth encontró una relación directa entre el nivel de “grit” y el nivel de felicidad de una persona después de llevar a cabo un estudio con casi 16 mil personas. Es decir, a mayor grit, mayor felicidad.

Pero eso no fue lo más sorprendente. Lo que vuela la cabeza es esto: las personas con baja determinación (grit) buscan su felicidad por medio del placer, mientras que los más determinados la buscan por medio del compromiso. Esto es enorme y revelador, y medio paradójico porque, aun cuando el ser determinado con un compromiso exige mucho más gasto energético y esfuerzo emocional, el individuo que se embarca en él no termina siendo afectado negativamente sino todo lo contrario: obtiene del proceso un impulso de energía, motivación y felicidad mucho más potente y duradero que los que se deciden a buscar felicidad untándose de placer. Esto, porque el placer es cortoplacista y efímero, mientras que el compromiso suele estar atado a la construcción de un significado duradero. La “construcción”, por definición, es un proceso que lleva tiempo, pero además, como decía Stephen Covey: La felicidad es levantarse todos los días con la ilusión de estar construyendo algo que es importante para ti.

Ahora, preguntémonos: ¿Cómo se obtiene placer hoy en día? La pregunta es muy fácil de contestar: Netflix y redes sociales. Son dos ejemplos comunes en el mundo de hoy. Consumir esos dos medios o canales es para el cerebro como comer hamburguesas engordadoras con papas fritas chorreantes. Es embutirse un platado de placer de grasas trans que terminan llenándote pero no nutriéndote; en realidad funcionan neurológicamente como una droga que te hipnotiza, de la que no te quieres despegar, y que te embute un torrente de sensaciones dopamínicas deliciosas (comida neuronal chatarra), pero por el otro lado te sustrae la energía psicológica y emocional que necesitas para ser determinada en algo que elijas; justo el mismo efecto que produce en nuestro cuerpo la mala alimentación. Esa sustracción energética es suficiente para reducirte, para privarte de encontrar una pasión y un propósito con el cual comprometerte porque, como ya sientes que has encontrado placer (los altos niveles de dopamina que liberas te hacen sentirlo), no crees que necesites perseguir nada más en la vida. Pero no; nada más falso que eso; y nada más triste. Lo que te está ocurriendo es que estás inundada de dopamina chatarra, que te carcome por dentro y socava tu vida atentando contra la búsqueda de un propósito con el cual te puedas comprometer para encontrar la verdadera felicidad. He ahí el real peligro de las redes sociales y la T.V.

Buen Finde… y ¡con toda!