LA INCREÍBLE HISTORIA DE LOS TERMOS STANLEY: POR QUÉ ENLOQUECIERON A E.U. Y CÓMO MULTIPLICARON SUS VENTAS X10

Cómo un producto puede satisfacer Deseos Profundos que jamás imaginó que podría satisfacer.

 

  • ¿Cómo demonios un termo de acero (básicamente una botella grande) que lleva más de 110 años en el mercado y que originalmente utilizaron los albañiles y maestros de obra en las construcciones, ahora termina convirtiéndose en la idolatría de los jóvenes de Estados Unidos?
  • ¿Cómo satanaces pasaron de 70 millones de dólares en ventas anuales a 750 en tan sólo 4 años? (Un salto de casi 1,000%, nada más).

  • ¿Cómo es que han logrado en Tik Tok 6.7 mil millones de visualizaciones en videos etiquetados con #stanleycup (la mayoría de los cuales no tratan sobre la copa de hockey) y casi mil millones de visualizaciones para el hashtag #watertok?

Bienvenida(o) a la historia de lo que los nuevos medios de comunicación pueden llegar a causar cuando un producto entiende para qué lo compran en realidad. La historia de cómo el contagio social causado por algunos estímulos básicos y nuestra potente e insaciable necesidad biológica por destacar, puede detonar un éxito sin precedentes.

 

LOS COMIENZOS
Fundada por William Stanley Jr. en 1913, Stanley se destacó con su tecnología de termo de acero inoxidable, manteniendo líquidos calientes o fríos. La marca ofrece productos como cantimploras de 64 onzas, botellas de 16 onzas, tazas, y termos de 30 onzas. Sin embargo, es el termo de 40 onzas, conocido como ‘Quencher’, el que ha generado un frenesí absoluto. Aunque su precio es de US$45, este artículo ha elevado las ventas anuales de Stanley de US$75 millones a US$750 millones en 2023, generando interrogantes sobre cómo una empresa centenaria ha cautivado a influencers y al público estadounidense con una simple “botella de agua”. Y esto último es de lo que me parece más determinante, porque una vez más estamos ante un producto “sensación” que, a decir verdad, no tiene mucho de sensacional, sin decir que es malo o corriente. Lo cual es determinante porque, una vez más vemos que muchas veces el éxito no proviene del producto per sé sino de lo que éste hace sentir.

CÓMO SE GESTÓ EL BOOM:
En el año 2020, Stanley dio un giro audaz al incorporar a Terence Reilly como su nuevo presidente. Reilly venía de ser el CMO (Chief Marketing Officer) de Crocs y, a decir verdad, fue uno de los grandes responsables de que esas zapatillas de goma se convirtieran en un fenómeno. Así que decidió que traería su visión única a Stanley.

Al llegar, Reilly inició un recorrido de escucha dentro de la empresa para tratar de aprender lo más posible de los empleados: los que mejor conocen el producto. En ese ejercicio, un empleado destacó a una comunidad femenina de Utah, ‘The Buy Guide’, que también es un ecommerce y un blog. En 2017, Ashlee LeSueur, su cofundadora, había descubierto el termo Quencher en una tienda Bed, Bath and Beyond. Se enamoró del producto y rápidamente comenzó a regalarlo a amigos y a recomendarlo a sus seguidores. En 2019, le pidió a Stanley que continuara la producción del Quencher, pero las cifras de ventas no respaldaban la decisión. Sin embargo, Stanley le hizo una oferta audaz: “haz un pedido al por mayor para vender Quenchers directamente a tu audiencia de Buy Guide”.

“Sentí que estaba firmando una hipoteca”, le dijo LeSueur a CNBC Make It . “Fue un gran riesgo. Para que eso sucediera se requirió cada centavo que teníamos en la cuenta comercial, más algunos fondos personales”.

Pero la jugada valió la pena. Los 5,000 Quenchers se agotaron en pocos días, y cuando Reilly escuchó el caso, se le prendió el bombillo: adoptó a The Buy Guide como socios para promover nuevos y emocionantes colores como Desert Sage y Cream. ¿Por qué esos colores? Porque comprendió que si era una comunidad de mujeres la que estaba tan interesada en los termos, serían colores atractivos lo que más podría llamarles la atención.

“Mi experiencia en Crocs me dijo que ese tipo de oportunidad con influencers era justo la magia que Stanley podría necesitar”, le dijo a CNBC. “Y estábamos en lo correcto. The Buy Guide resultó ser un socio increíble y nos ayudaron a crear el fenómeno ‘Quencher’”.

Así fue como el Quencher reemplazó a la icónica botella como el producto más vendido de la compañía en 2020, y sigue reinando a sol de hoy.

UN NUEVO GRUPO OBJETIVO Y LA CONQUISTA DE UN NUEVO DESEO PROFUNDO
¿Qué vendía Stanley antes de este fenómeno? Pues, termos, y todo lo que eso significa: mantener la temperatura de la bebida, portabilidad, y su consecuente comodidad. Es decir, lo que vendía era lo que se ve: el producto.

Pero, como he venido insistiendo desde hace años, eso rara vez impulsa un crecimiento vertiginoso. A menos que tengas un producto tan revolucionario que ofrezca una diferenciación y una generación de valor sin igual, como ChatGPT, el iPhone en su momento, o Uber, por ofrecer algunos casos. De modo que para que Stanley pudiera catapultarse al cielo, tuvo que recurrir a lo que no se ve: a los Deseos Profundos Inconscientes. Porque, como digo sin cansarme, son esos deseos inconscientes los que con mayor contundencia impulsan nuestra conducta. Y como también insisto: las empresas no saben lo que venden; tan es así que Stanley se demoró más de 110 años en comprender que en realidad no vende transportabilidad de líquidos y durabilidad de temperatura.

Pero bueno. ¿Y entonces? ¿Qué hicieron y cómo? Veamos:

Vendido en una creciente variedad de colores (muchos de ellos pasteles) y acabados, el Quencher impulsó las ventas de Stanley al atraer a un grupo demográfico al que Stanley no prestó mucha atención en sus primeros cien años: las mujeres. Pero en sus primeros años, el Quencher no tuvo mucho impacto. Año tras año, el producto más vendido de la marca seguía siendo la icónica botella verde (que no era el Quencher. Ver foto a continuación).

De hecho, las ventas del Quencher eran tan modestas que para 2019, Stanley había dejado de reponer el producto en tiendas y de promocionarlo, pero después de que LeSueur hizo la compra de los Quenchers para venderlos en su comunidad femenina ‘The Buy Guide’, desde 2020 las ventas de este termo reemplazaron las del termo icónico verde.

Esto emocionó a Reilly y a su equipo, por lo que decidieron hacer lanzamientos continuos de termos de diversos colores. Y ¡“ohh sorpresa”!… con cada nuevo color que lanzaban las ventas aumentaban. Los ingresos de Stanley pasaron de US$73 millones en 2019 a US$94 millones en 2020, y a US$194 millones en 2021.

termo 2

En 2022, Stanley lanzó una versión del modelo Quencher con un diseño más elegante y una nueva gama de colores y acabados. La iniciativa sirvió para que los ingresos se duplicaran nuevamente ese año, alcanzando los US$402 millones.

A medida que crecían las opciones de colores disponibles (Stanley ha lanzado el Quencher en más de 100 colores), algunos fanáticos comenzaron a crear colecciones. Los colores pasteles amigables con Instagram ayudaron a que el Quencher fuera percibido menos como un producto utilitario y más como un accesorio de moda. Y es ahí donde reside la clave estratégica de todo este caso. El termo pasó de ser un producto para transportar y mantener la temperatura del líquido, a ser un instrumento que las mujeres utilizan para complementar la imagen que quieren proyectar; función similar a la que cumple una cartera, una blusa, un jean o un brazalete. ¿El Deseo Profundo? “Proyectar un imagen moderna y estilizada que ayude a clasificar al individuo en un grupo o nivel social actual”. Algunos lo llamarían “status”, pero es más rico que eso. En definitiva, un deseo universal humano tan viejo como los primates y tan potente que impulsa industrias que suman miles de billones de dólares, como la de la moda y vestuario, calzado, gimnasios, cosméticos, accesorios de belleza, cirugías estéticas e incluso de algunas marcas de auto.

Es tan cierto, que Reilly asegura que continuamente están viendo “que [nuestra cliente] quiere que su Quencher combine con su atuendo, su esmalte de uñas, su automóvil, su estado de ánimo, su cocina”. De modo que el termo se ha convertido en lo que alguna vez fue llevar un perrito dentro de una maleta elegante sobre el antebrazo (popularizado por Paris Hilton) o el uso que muchos le dan a las gafas con el fin de proyectar una imagen concreta (dependiendo de las gafas y el atuendo podría ser “hípster”, “intelectual moderna” o “emprendedora creativa”, por ejemplo).

En un gran reportaje hecho por CNBC, la creadora de contenido Chelsea Espejo dice que conoció por primera vez el Quencher en 2022 y ahora tiene una colección de 47 termos. Ni más ni menos. Como entusiasta del gimnasio, atribuye el tamaño grande del termo a ayudarla a mantenerse hidratada durante sus entrenamientos, e indica que la amplia variedad de opciones de colores ciertamente “tampoco hace daño”. Este es un clásico ejemplo de lo que producen los Deseos Profundos: se relegan a ser mencionados como motivadores secundarios, sencillamente porque desvelan nuestra embarazosa “idiotez” animal, pero a decir verdad son, de lejos, los más relevantes.

“En los días que tengo tiempo extra, busco el [color] específico que combine con mi camisa”, dijo Espejo a CNBC. “Ni siquiera diría que los Stanleys son algo que uso. En realidad, son parte de mi personalidad. Si no lo tengo, si no elijo el color correcto, mi día no va como lo planeé”.

Espejo no es la única con un fuerte apego a su Quencher, por supuesto. El termo es una sensación en las redes sociales, especialmente en TikTok. El hashtag #StanleyTumbler se ha visto más de 900 millones de veces, y el producto ha sido el protagonista de muchísimos videos virales. Uno de los cuales resultó increíblemente famoso y que le dio otro extraordinario empujón a la marca se lo dio una mujer a la que se le quemó todo su auto, pero su Quencher sobrevivió intacto, ¡e incluso mantuvo el hielo! Tan famoso fue ese Tik Tok que el propio Reilly aprovechó la oportunidad para decirle a la usuaria de la llamativa anécdota que Stanley le regalaría un nuevo auto. Aquí puedes ver el video:

@danimarielettering Thirsty after you catch on fire? @Stanley 1913 is like no problem i gotchu #fyp #carfire #accident #stanleycup ♬ original sound - Danielle

EL CANAL SON LAS REDES Y LOS INFLUENCERS
Debe quedar claro entonces que la clave del éxito no son las redes sociales. O, dicho de otro modo: nada se viraliza o se propaga en redes durante años debido únicamente a una estupenda ejecución táctica. Es importante tener esto presente. Las redes sí han sido parte fundamental del éxito de Stanley; sin ellas tal vez no habría ocurrido. Pero el punto álgido es que la razón fundamental del éxito reside en el Deseo Profundo porque es el motor que impulsa la conducta de las mujeres. El Deseo Profundo ha sido el motor estratégico y las redes y los influenciadores han sido el motor táctico.

De manera que las redes sociales lo que han hecho es servir de catalizador, produciendo un contagio social clásico: la propagación y adopción de afectos, comportamientos, cogniciones y deseos debido a la influencia de los pares. A diferencia de la viralidad, que se refiere a la difusión de contenido o información de persona a persona, el contagio social se centra en la adopción que resulta de la transmisión social. Las personas no solo están viendo y compartiendo videos generados por consumidores de Stanley; están comprando termos, en algunos casos, varios, y creando sus propios videos para subir a su plataforma social preferida. Estos videos inspiran a otros a hacer lo mismo, lo que influye en otros de manera contagiosa.

Si no lo hago, siento que quedo excluido del estilo de persona que siento que debo ser, o que quiero ser, o del grupo al cual quiero pertenecer. El consumo de termos y productos Stanley, en este sentido, se convierte en un acto de inclusión y un medio de moneda social. Cuantas más personas participen, mayor será el contagio. Como dicen, nada atrae a una multitud como una multitud.

Pero, ¿qué pasado en redes? ¡De todo! El año pasado, los Stanley se hicieron virales en TikTok con la tendencia #watertok, donde los creadores se filmaban haciendo mezclas de agua con estilo en sus enormes termos. Ahora, es casi imposible navegar por la app sin tropezar con al menos un video de alguien mostrando su impresionante colección de termos de agua o tratando de vender una taza personalizada.

El efecto ha sido surreal. Cuando Target lanzó nuevos colores del Quencher, tuvo que poner restricciones en cuanto al número de termos que una sola personas podía comprar (2). Cuando el 31 de diciembre puso a la venta el termo Stanley Quencher de acero inoxidable de 40 oz en color rosa cósmico, fue tal el furor que en algunas tiendas se agotaron en sólo 4 minutos. Esto, a pesar de no ser para nada económico porque valen entre $45 y $55 dólares, lo cual son unos $840 pesos mexicanos, $200 mil colombianos o unos $186 soles peruanos.

Aquí un video de consumidores enloquecidos vaciando las góndolas de Target en menos de 4 minutos:

Es tal el furor que hay reportes de termos Stanley a US$29,000 en el sitio web de reventa StockX. Y aunque parece no estar disponible actualmente, hay muchas ofertas por cientos de dólares.

EL SALTO ESTRATÉGICO DE LA TÁCTICA: LA COLABORACIÓN CON MARCAS Y CELEBRIDADES
Pero la táctica de Stanley ya ha evolucionado por medio de un salto estratégico. Ahora la colaboración con otras marcas y las celebridades es la siguiente etapa del trampolín de las ventas. Ya hay termos de edición limitada, como la colaboración con Starbucks que se lanzó hace poco y fue tan exitosa que hubo reventa del producto en eBay por cientos de dólares ese mismo día. Olay también se unió a Stanley para lanzar una edición especial llamada “Blue Adventure”, y hasta la cantante Lainey Wilson se sumó a la movida. En total, la compañía está ejecutando decenas de colaboraciones con las que espera seguir extendiendo el éxito conseguido.

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¿PERDURARÁ EL ÉXITO?
Stanley ha vendido ya más de 10 millones de Quenchers, y la demanda de los termos no parece disminuir en el corto plazo. Pero puede que el cielo no sea eterno. Es sabido que las modas son pasajeras y, aun cuando esta no es tan efímera porque ya lleva unos cuantos años, es cierto que responde a un frenesí sobre todo juvenil. Y cuando los jóvenes adoptan modas, el resto de segmentos etarios los emula con el fin de parecer como ellos: los pequeños para parecer mayores y los mayores para darse una untadita de colágeno. Cuando los jóvenes pioneros se dan cuenta que ahora su accesorio diferenciador ya se ha masificado, entonces se despojan de él buscando nuevas opciones.

Por eso, el analista de tendencias de consumo juvenil Casey Lewis alerta que los termos comenzaron siendo populares principalmente entre las mujeres millennials antes de volverse populares entre la Generación Z. Y que todo apuntará a que los jóvenes millenials pronto migrarán a otro tipo de producto.

En todo caso, no creo que haya una caída estrepitosa de las ventas. Considero que ya el milagro se hizo y el equity de la marca se ha fortalecido a niveles sustanciales, por lo que, a partir de aquí el crecimiento con seguridad será más mesurado y, si es que ocurre un descenso en las ventas a partir de 2025 o 2026, no será pronunciado (a menos que haya un cambio evidente de estrategia y liderazgo).

Terminamos así otro caso más que nos muestra el poder de los Deseos Profundos apalancados en un gran aprovechamiento de los nuevos canales digitales, y una mente preparada para ello, como la de Terence Reilly.

Si tienes preguntas, dudas, o quieres ampliar esta información para poderla aplicar en tu empresa, escríbeme o llámame y lo charlamos.

FUENTES: