11 Técnicas Para Llegar A La Cima Amando Los Escalones

¡Neuronas para tu Finde!

Sabiduría científica para inspirar y crecer tu mente. Porque sólo cuando crece tu Mente, crece tu Empresa.

“Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estás viviendo en el presente”.
Lao Tzu

Ya he advertido que hay que tener cuidado con las frases célebres. Y sí. Pero bueno, a veces son tan… TAN ideales para lo que uno quiere decir, que funciona usarlas. A pesar de eso, observa que esta de Lao Tzu generaliza un diagnóstico para cada espacio temporal, lo cual evidentemente es reduccionista. Pero el punto ahora es que para el tema de hoy contribuye bien a la idea que quiero transmitir, idea que empecé a construir en el artículo anterior, y que, si no lo leíste, aquí te resumo en 4 puntos para empezar a construir a partir de ahí. (Si recuerdas bien el artículo anterior puedes saltar hasta el capítulo “POR QUÉ Y CÓMO AMAR LOS ESCALONES”):

1. A pesar de que conscientemente sabemos que son muchísimos los escalones que tenemos por delante con el fin de alcanzar nuestra meta máxima de vida, inconscientemente nos enamoramos tanto de ella, de ese ‘sueño’, de esa cima, que dejamos de estar conscientes de los escalones que necesitamos subir para llegar hasta ella, lo que hace que nuestro subconsciente los termine considerando como un trámite forzoso y hasta tortuoso.

2. Entonces usamos la cima como un señuelo motivacional. Te ofrece una ilusión cuando la deleitas, pero en realidad no es una motivación útil y duradera porque contribuye a que te frustres cuando no veas progresos rápidos hacia ella. Lo más impactante de todo, es que mentalmente te deforma la realidad del viaje que debes cumplir para llegar a donde quieres porque te impide dimensionar qué cara tiene el progreso diario, semanal o mensual hacia tu gran meta. Es decir, debido a que no estás presente porque mentalmente estás ausente (estás en la cima) te impide comprender cómo sentir el día a día, escalón tras escalón.

¿O cuántas veces durante la vida de tu empresa te quedas embelesado dentro de una burbuja de sueños sacando las cuentas de cuando seas grande, imaginando todo lo que harías cuando cumplas con tu meta de tener X mil empleados o X millones?

3. Eso hace que veamos a los escalones como una especie de enemigo. Pero no, al contrario; cada escalón es tu amigo porque es quien te ayudará a llegar. Si él no existiera, no llegarías a ningún lado. Porque no hay atajos, por más que los imploremos y deseemos, no hay. Simplemente, no hay forma de llegar a nuestro sueño sin subir cada uno de esos escalones.

4. ¿La solución? Enamórate de los peldaños; ese es tu verdadero objetivo y tu sueño: Tu gran meta es la gigante. La cima. Pero tu OBJETIVO es vivir los peldaños y enamorarte de ellos. ¿Ves la diferencia? Tu objetivo NO es la cima. Tu objetivo es el día a día. Es más, tu SUEÑO debe ser el día a día. Recuerda que sin ellos sería imposible llegar a donde quieres. La meta entonces no es más que el destino al que llegamos cumpliendo nuestros sueños.

 

POR QUÉ Y CÓMO AMAR LOS ESCALONES
Aparte de ese modelo mental, en el artículo anterior ofrecí 5 pasos adicionales que contribuyen a que amemos los escalones. Sin embargo, he continuado la investigación para mi libro y, como el aprendizaje nunca para y semana a semana te entrego en primicia todo lo que aprendo y lo que incluiré en mi libro, te ofrezco hoy un consolidado de técnicas mucho más certero para amar los escalones que te llevarán a la cima. Es decir, para realmente vivir el presente de tu vida mientras avanzas por llegar a la meta.

Antes, hago una confesión: cuando yo escuchaba esto de ‘estar presente’, no lo entendía muy bien. ¿Cómo que no estoy presente si yo soy el que está ‘haciendo’ lo que estoy haciendo? ¿Y qué tan grave puede ser que no esté TAN consciente? No me daba mucho la cabeza para comprenderlo. Pero resulta que vamos por la vida en piloto automático dejándonos llevar por nuestro inconsciente con el fin de ahorrar energía y facilitar nuestros procesos cognitivos, lo que hace, por supuesto, que se nos ‘apague la consciencia’. Daniel Kahneman, el premio Nobel, explicó muy bien este tema. Pero, si te pasa como me pasaba a mí, mira este datico:  

Increíble. Y además nos da una pista que ya la ciencia ha podido demostrar: estar consciente del presente que vives te hace más propenso a enfocarte más en las cosas positivas que te pasan; es decir, nos hace más felices.

Ya que quedó clarísimo, entonces… ¡vamos!

LAS 11 TÉCNICAS ADICIONALES.
Ya mencioné en el artículo anterior que para poder centrarnos más en vivir el presente debemos hacer:

Ya mencioné en el artículo anterior que para poder centrarnos más en vivir el presente debemos hacer:

  • Ejercicios de relajación consciente
  • Disfrutar con actitud positiva y con gente, de todos los momentos de la vida
  • Tener vida social y familiar
  • Caminar por la naturaleza y rodearse de ella
  • Reducir la televisión y las redes sociales
  • Practicar el hábito del positivismo consciente
  • Y también el de la gratificación

Las 11 de hoy son un complemento. Para no extenderme demasiado, sólo ofreceré un pequeño resumen de a qué se refiere cada una y, seguramente en una próxima ocasión podré profundizar más en ellas:

1. Revisa tu propósito de vida:
Tony Robbins dice: “Alcanzar metas puede que no te ayude a encontrar el propósito de la vida, pero conocer tu propósito puede ayudarte a lograr tus metas. Cuando realmente conoces tu propósito, experimentarás una sensación de claridad como nunca antes, ya que podrás conectar lo que deseas lograr con tu realización definitiva. Te sentirás apasionado, motivado y con un enfoque láser. Dejarás de luchar con el pasado y el futuro, y comenzarás a vivir en el presente, y ese es el regalo más grande que puedes darte a ti mismo”.

He ahí la clave de tener claro tu Propósito, tu Polo: que dejarás de lamentarte por el pasado y de sentir ansiedad por el futuro. Te ayudará a enfocarte en tu presente.

2. Deja el pasado y el futuro:
Centrarnos en el momento presente nos ayuda a tomar conciencia del presente y a disfrutar de los momentos que estamos experimentando. Esto implica aceptar el pasado tal como es y reconocer que el futuro es incierto. Para mantener una mente positiva, es importante que nos centremos en el momento presente porque cuando nos enfocamos en el pasado o en el futuro dejamos pasar la oportunidad de apreciar la belleza de la vida. Al centrarnos en el presente, nos volvemos más conscientes de nuestros pensamientos, emociones y acciones, lo que nos permite absorber mejor lo que ocurre a nuestro alrededor.

3. Deja el Multitasking:
Hacer varias cosas a la vez es la mejor manera de no estar plenamente conscientes de cada cosa que hacemos. Es la mejor manera de arruinar el presente. Simple.

4. Practica la escucha activa:
Cuando hables con alguien evita las distracciones y apaga tu voz interior. Sólo escucha. No pienses. Como ves, además de que es bueno para las relaciones interpersonales, es mejor para tu propia vida. Pero además proporciona otra magia: al escuchar realmente durante una conversación, tus respuestas y palabras saldrán de ti con absoluta naturalidad y originalidad, haciendo que contribuyas mejor a la conversación, contrario a lo que ocurre si mientras escuchas estás preguntándote cuál es la mejor forma de responder.

5. Establece horarios/tareas sin distracciones:
Permanece presente con la incomodidad que brota de ti al apagar el móvil o la Tablet, y comienza a prestar una atención más cercana a tu respiración y sensaciones físicas. ‘Hacer’, trabajar, pensar, mirar, comer, entrenar sin distracciones, maximiza tu determinación para ascender los escalones.

6. Practica consciencia sensorial:
Muchas personas tienden a comer distraídas mientras revisan sus teléfonos o miran la televisión. Esto puede llevar a una falta de conciencia o satisfacción de la comida. En lugar de eso, tómate el tiempo para sentarte y comer con atención plena, observando los sabores y texturas de la comida para dirigir tu atención al momento presente y evitar pensamientos negativos. Además, incluso actividades aparentemente mundanas como caminar o ducharse pueden ser momentos para practicar la atención al momento presente. Al caminar, por ejemplo, uno puede enfocarse en los sonidos de la naturaleza o en la sensación de los pies tocando el suelo. En la ducha, por otro lado, uno puede prestar atención a la temperatura del agua y la sensación del agua en la piel, lo cual provee beneficios impensados aunque se lleve a cabo por sólo algunos segundos.

En todo caso, detén todo lo que estés haciendo y concentra la atención en tu cuerpo. Específicamente, centra la atención en lo que está percibiendo uno de tus sentidos. Así sea el peso del cuerpo que tus piernas están sintiendo al estar sentado sobre una silla. Puedes usar cualquier tipo de sensación, con tal que sea evidente. Esa sensación, ese olor, ese sabor, ese sonido… lo que sea que elijas, debes traerlo frente a ti, sostenerlo en frente, como si fuera un holograma. Detente y aprécialo. Siéntelo con la mayor concentración posible.

A mí me funciona muy bien en la ducha cuando el agua fría cae sobre mi cabeza. Esa sensación es increíble e inunda mi cuerpo. Pero puedes con muchas más cosas de la vida que se nos pueden pasar como triviales en el día a día

 Pruébalo y verás.

7. Enfócate en actividades que exijan movimiento, motricidad o concentración:
Actividades mundanas como cocinar, barrer o lavar platos, por dar un ejemplo, permiten vivir el presente. Aunque tu mente vuele, la actividad te exige concentración al momento presente, lo que te obliga a ‘estar ahí’. Eso termina contribuyendo a que prestes atención y aprecies el momento. En cierta medida es cierto que lavar platos funciona como una especie de terapia. 

8. Si tomas café, hazlo solo(a) y mirando la naturaleza por la ventana:
En estudios antropológicos – neurológicos – psicológicos y lingüísticos que hemos realizado con la empresa que represento (CriteriumLab), hemos podido demostrar los grandes beneficios de tomar café mientras se ve y se vive la naturaleza. Además de anclarte en el presente, te centra la mente a tu momento de vida, te ‘limpia’ la mente del pasado preocupante o el futuro incierto, te prepara para afrontar el día, te dispone para organizarlo con calma, y te reduce el estrés. Produce efectos similares a los de la meditación.

9. Establece una Intención Diaria:
Comienza tu día con una intención clara de estar presente y hazlo durante los primeros 15 minutos al despertar en la mañana. Siéntate cómodo, cierra los ojos durante 1 minuto al menos, respira cadenciosa y profundamente, y recuérdate que, durante todo el día, te mantendrás consciente del momento presente. 

10. Transición Consciente:
Cada vez que hagas la transición entre actividades (por ejemplo, del trabajo a casa), toma unos momentos para pausar. Nota tu respiración, las sensaciones físicas y cómo te sientes emocionalmente. Esto te ayuda a cambiar de una tarea a otra con mayor presencia. 

11. ¿Cuál será mi próximo pensamiento?
Este es un truco de Eckhart Tolle que se ha hecho famoso. Pregúntate en este momento: ‘¿cuál será mi próximo pensamiento?’ y simplemente observa. Y si algo surge, simplemente reconócelo y déjalo ir suavemente.

Y pregúntate de nuevo: ‘¿cuál será mi próximo pensamiento?’

Al hacer la misma pregunta y simplemente reconociendo y dejando ir los pensamientos que surgen, tu cerebro eventualmente se ralentizará.

Observa cómo tu cerebro toma el ritmo de dejar ir los pensamientos que surgen y de los cuales ahora es consciente. Observa la claridad y la relajación en la que puedes sumergirte en el presente, y simplemente sigue adelante con tu día estando presente.

 ¡Feliz finde!

 

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