Llegar Al Éxito Es Un Hábito Y Aquí Pautas Para Crearlo

¡Neuronas para tu Finde!

Sabiduría científica para inspirar y crecer tu mente. Porque sólo cuando crece tu Mente, crece tu Empresa.

 

Llegar Al Éxito Es Un Hábito Y Aquí Pautas Para Crearlo

Hoy tocaremos un tema determinante para llegar al éxito y, en parte, será de la mano de Bill Blokker, un médico y escritor del desempeño humano. En un siguiente artículo exploraremos el libro “Hábito Atómicos” de James Clear, que es un súper Bestseller impresionante a nivel mundial con más de 15 millones de copias vendidas. Por ahora, veamos todo lo que tiene por decir Blokker; pautas que me parece que vale la pena tener en cuenta en nuestras vidas.

Comencemos diciendo que la llegada al “éxito” (aclarando que el éxito es un estado mental y no algo de lo que te adueñas o posees; tema que he tocado en artículos anteriores) se obtiene, en buena medida, por medio de hábitos. Porque si no adoptamos el hábito, pues entonces ese “éxito” se irá. Esto porque el éxito no es como una lavadora que compras y queda ahí parqueada en la cocina para el resto de la vida hasta que decides regalarla o cambiarla. Todos los días debes trabajarlo y cuidarlo. De lo contrario, te abandonará sin que te des cuenta.

Blokker tiene una buena frase que dice: “Las personas no deciden su futuro, deciden sus hábitos y sus hábitos deciden su futuro”.

Indica Blokker que los hábitos controlan el 40%–75% de tus actividades diarias, emociones, pensamientos y funciones corporales. Son patrones subconscientes, rutas neurales, que tu cerebro crea para que operes de la manera más eficiente posible.

Las personas tienen hábitos. Las organizaciones tienen cultura y tradiciones que funcionan de la misma manera que los hábitos para las personas. La cultura y las tradiciones son mucho más poderosas para controlar el comportamiento de los empleados que las políticas o procedimientos formales de la organización, y esto es cierto porque esos sistemas de conducta que automatizan nuestra conducta resultan ser menos interferidos por nuestra razón que cualquier otro condicionamiento. Es más fácil para nosotros andar en automático sin gastar energía poniéndole mucha cabeza a las cosas. Por eso es que los hábitos son tan dominantes.

 

LAS EMOCIONES COMO DELIMITADOR DE HÁBITOS

Afirma Blokker que la forma como la gente puede adoptar un cambio en su patrón de hábitos es superando sus emociones negativas.

De hecho indica que cuando experimentas una situación emocional, ya sea positiva o negativa, actúas por hábito. No solo están las cadenas mentales ocultas en pleno funcionamiento (cadenas que limitan tus pensamientos y actuar), también debes lidiar con las poderosas hormonas que recorren tu cuerpo tratando de hacerte pelear o huir. Las emociones nublan significativamente el pensamiento lógico.

Blokker afirma que todo es un hábito:

  • Pasión como hábito
  • Positividad como hábito
  • Gestión del tiempo como hábito
  • Resiliencia como hábito
  • Orientación a la acción como hábito
  • Intuición como hábito
  • Persistencia como hábito
  • Ira como hábito
  • Impulsividad como hábito

Al final, son los hábitos los que conducen tu vida, así como tu éxito.

¿Cómo reemplazar hábitos? Para hacerlo debes ser consciente de tu hábito instaurado antes de poder cambiarlo; esto, porque no es posible programar un nuevo hábito en tu vida si antes no has comprendido las emociones que te produce el que ahora mismo tienes instalado.

Para lograrlo, te doy un gran consejo:

A. Escribe en un diario la respuesta a estas preguntas:

  • ¿Qué hábito emocional quiero cambiar?
  • ¿Qué reacción instintiva dentro de mi rutina podría estar limitando mi desempeño? ¿Limitando mi felicidad?

B. Escribe un listado de todas las respuestas que se te vengan a la cabeza y, al lado de cada una indica de manera corta por qué sí ayuda a construir tu futuro soñado. Puntúa con una escala de 0 a 10. Las que estén por debajo de 6 podrían estar siendo dañinas.

C. Por medio de meditación comprende qué rituales previos o posteriores a que ejecutes ese hábito pueden ayudar a explicar su aparición. Así mismo, la próxima vez que ejecutes ese hábito, detente a observar qué lo accionó. Ahí habrás encontrado el disparador, el cual deberás suprimir o alejar de ahora en adelante. ¿Cómo?

Por ejemplo, si quieres dejar de comer dulces, es muy probable que tengas el hábito de comerlos a una hora del día específica. Para identificar el hábito y suprimirlo, puedes empezar comprendiendo qué objeto o acción lo dispara en esos momentos del día. Puede ser incluso la habitación o lugar en donde estas ubicado a esa hora. Es increíble, pero con tan sólo cambiar de lugar tu mente puede olvidar el hábito.

Cierro hoy con una frase que resalta lo que trataremos en la siguiente entrega:

“Haz progresos incrementales. El cambio no viene por yardas, sino por pulgadas”. Rick Pitino

 

Gracias y buen finde.