LAS 22 REVELACIONES Y APRENDIZAJES MÁS NOTABLES DE 2022 (Parte 1)

Parte 1: Las 9 Revelaciones Personales Para Una Mente Fuerte.

Primero, te deseo un año lleno de sabiduría emocional porque, aunque le pongamos mucha cabeza, es de las emociones que se alimenta el rumbo de la vida.

Comienzo este 2023 trayéndote algunas revelaciones para la optimización psicológica y emocional, algunas (o muchas) de las cuales probablemente ya sabías hace leguas, pero yo no tanto. Las conocí mejor durante 2022 a pesar de que algunas tienen mucho tiempo de estar circulando por ahí… y me aventuro a compartirlas porque me han sido extremadamente útiles para mantener una mente y un cuerpo más sano, sobre todo después de dos años pandémicos tan retadores, en el que nos aislamos y la forma de trabajar dio un giro radical. 

…y después… (la semana que viene) entregaré las revelaciones y reflexiones que durante el ya difunto 2022 nos ocuparon en CriteriumLab, pero que fueron tan significativas que nos seguirán guiando durante el ahora esplendoroso 2023. Son revelaciones en negocios, en estrategia, en marketing, en CX y demás áreas, que plasmé en este newsletter y guiaron nuestros análisis y forma de pensar.

¡Al grano porque nos cogió 2023!

LAS REVELACIONES Y APRENDIZAJES PERSONALES DE 2022

1.    LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS Y LAS CONVERSACIONES:

Mariano Sigman escribió un libro hace poco llamado “El poder de las palabras” en el que nos ilumina enseñándonos todo lo que podemos ganar conversando. Aquí algunas ideas que tomé de una entrevista que le hicieron y que me han servido para incentivar la conversación siempre que tengo un reto o una idea a medio construir (sobre todo porque estamos hundidos en un mundo digital basado en la escritura y cada vez menos en la conversación):

  • La manera en la que hoy solemos conversar no busca tanto descubrir o indagar, sino reafirmarnos. Buscamos conversar para ganar más convicción sobre aquello que tenemos. Eso se ha vuelto un hábito. Como la persona que antes viajaba a lugares que disfrutaba conocer, pero empieza a ir siempre al mismo sitio.
  • Cuando a un adulto le proponen una idea nueva que no había pensado y que le hace cambiar la forma como ve las cosas, el automatismo no lo lleva a disfrutar de eso que lo interpela y provoca, sino que lo hace tratar de rechazarlo.
  • Entender que las convicciones que tenemos pueden estar equivocadas, muchas veces termina salvándonos; a personas, a parejas, a corporaciones, a sociedades.
  • Y AQUÍ LA CLAVE: Cuando conversas con otra persona, los argumentos que has pensado se vuelven más claros, adquieren luz, salen del habitáculo mental y llegan a la superficie. Esta no es una idea nueva. Cuando Sócrates quería pensar en algo que no entendía, trataba de razonarlo internamente, pero se dio cuenta de que era muy difícil. Los filósofos griegos vieron que la manera de descubrir algo era juntarse con otra persona y contarle lo que pensaban. Ahí pasan dos cosas: uno mismo ve los argumentos que está esbozando y la otra persona te da una devolución. Pero más allá de lo que el otro te responda, el mero hecho de hacer oíbles las ideas, las vuelve materiales. Varios experimentos muestran que cuando una persona tiene con quien hablar, toma decisiones que son holgadamente mejores. Esa es una vía sencilla, poco costosa y efectiva de decidir mejor: hablar con otras personas. Por supuesto, que sea una buena conversación. 

2.    LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO:

Cuando se trabaja remoto se eliminan los tiempos muertos en los que uno simplemente se transporta de un lugar a otro. Aunque parezca extraño, esos tiempos son útiles para pensar, reflexionar o simplemente estar en silencio.

Trabajes remoto o no, la realidad es que el silencio es un bien cada vez más preciado en este mundo porque le baja las revoluciones a los pensamientos limpiando la mente. Esto ayuda a organizarse mejor, a reflexionar mejor para encontrar nuevos caminos, mejores soluciones o, simplemente a sentirse mejor. Por algo Krishnamurti decía que la mente ocupada nunca tiene espacio para crear o experimentar cosas originales. Una mente limpia, con espacio, que no esté ocupada en cómo hacer dinero o en los retos del día a día, estará en capacidad de producir la mayor cantidad de energía. El propio vacío es energía. Como el big bang, que salió de la nada. Un reto: mira un árbol sin pensar en absolutamente nada durante uno o dos minutos. ¿Lo puedes hacer?

Trabajes donde trabajes, la revolución del silencio ha llegado a este mundo que cada vez reclama más tu atención infoxicándote. Si uno no reserva tiempos de silencio, aumentará las probabilidades de quemarse (burn out).

3.    LA IMPORTANCIA DE MATAR A TUS SABOTEADORES:

En su libro “Positive Intelligence”, Shirzad Chamide propone una teoría cierta y hermosa que asegura que todos en nuestras cabezas tenemos 10 saboteadores que pueden conducirnos a la depresión, al fracaso o, simplemente, a un desempeño inferior al que podemos lograr. Los 10 saboteadores son:

A.    El Juez: es el principal. Nos juzga por todo lo que somos y no fuimos. Es la razón por la que nos damos látigo.

B.    El Controlador

C.    El Rigorista

D.   El Evitador

E.    Hiper-Logrador

F.    El Complacedor

G.   La Víctima

H.   El Intranquilo

I.     El Hiper-Vigilante

J.     El Hiper-Racional

Cada uno de nosotros tiene más de uno que de otro; además, solemos tener uno como principal. Para poder neutralizarlo y hacer que juegue a nuestro favor, debemos identificarlo siempre que aparezca en nuestros pensamientos, reconocer sus mentiras (mentiras que nos decimos a nosotros mismos) e incluso burlarnos de él. 

Por ejemplo, tu Juez se alimenta también de las redes sociales. Es común que las personas sufran algún grado (alto o bajo) de depresión al adentrarse en ellas porque ven un mundo idealista que usualmente no tienen. En esas situaciones puede aparecer ese Juez malvado para recordarte tu mediocridad, tu falta de ejecución… o cualquier otra carencia o aparente debilidad. Chamide recomienda:

A.    Identificar ese Juez siempre que aparezca dándote látigo; incluso búrlate de él.

B.    Hiper concentrarse en lo que percibe alguno de los sentidos (ej. el peso de tus piernas contra la silla en la que te sientas, el agua cayéndote sobre la cabeza cuando te bañas, el olor del shampooo o el sonido de los pájaros). Hacerlo durante algunos segundos (inicia con 5 y vas aumentando) y repetirlo muchas veces al día. Yo lo he hecho y me funciona muy bien porque calma y ofrece una sensación de “reinicio”.

C.    Encontrarle a toda situación, por imposible que parezca, su lado positivo. Profundizaré esto en el siguiente punto.

Cierro con dos reflexiones que, en parte han sido inspiradas en Mariano Sigman:

A.    Todo esto tiene que ver con la predisposición de mentalidad maleable. Nuestras creencias sobre nosotros mismos nos condicionan. “Yo no sirvo para las matemáticas”, “yo no sirvo para el deporte”, “yo soy demasiado miedoso”. Estas creencias en realidad no son ciertas. Es posible cambiar en cada uno de estos dominios. Eso no quiere decir, por supuesto, que uno vaya a lograr cualquier cosa. Y puede que muchos cambios lleven tiempo, requieran muchísimo esfuerzo o ayuda de otros. Pero para conseguirlo, el punto de partida es admitir que estas creencias no son tan rígidas como pensamos.

Por esto hay que tener la Mentalidad de Crecimiento (concepto de Carol Dweck)… es decir, comprender que siempre podemos ser mejores en cualquier cosa que hagamos si seguimos aprendiendo y practicando. ¡Pero, espera! La clave para aprovechar este concepto es admitir que esta idea puede sonarte tan obvia mientras la lees que probablemente no la analizarás e interiorizarás como merece ya que la has escuchado toda tu vida. Pero por muy obvia que te parezca, es más común de lo que parece creernos la idea de que si en algo no somos buenos o no somos los mejores, ya será muy difícil serlo; así que claudicamos, nos desanimamos, nos aburrimos o simplemente nos comienza a ganar la pereza. En no confiar en lo que podría pasar si nos esforzamos más radica generalmente las frustraciones que nos terminan desviando la vida. 

B.    El cerebro humano ha evolucionado para sacar conclusiones muy rápidas, porque muchas veces hemos necesitado actuar de esa manera para sobrevivir, sin tener tiempo para pensar las cosas lentamente. Ese mecanismo persiste hoy. Por eso llegamos a impresiones apresuradas que, muchas veces, no son correctas. Debemos ir por encima de estos automatismos precipitados. Uno se dice muchas cosas así. Una vez cantaste, no se oye bien, y ya te perpetúas en ese lugar, sin asidero. Es importante hacer un elogio de la duda sobre lo que nos decimos a nosotros mismos.

4.    LA IMPORTANCIA DE VER LO POSITIVO POR IMPOSIBLE QUE PAREZCA:

Es otra de las máximas de Chamide en su libro porque reta a mostrar que siempre, todas las situaciones, sin excepción, pueden tener consecuencias positivas que nos cuesta ver a simple vista. Incluso las trágicas. Por ejemplo, por impensado que parezca, la muerte de un ser querido podría desencadenar futuros positivos: podrías empezar a desarrollar nuevos hobbies que liberen tu vida, aprender nuevas destrezas que enciendan tu pasión, empezar un cambio de carrera más inspirada, dictar conferencias y mucho más. No ver esto podría conducirte a un eterno túnel oscuro. En cambio, la práctica de verle a toda situación lo positivo de verdad que transforma la vida porque viabiliza la acción entusiasta y bloquea la pasividad producto de la desmotivación o depresión. Esta forma de afrontar la vida es la que permitirá hacerte feliz y alcanzar tus metas. No lo dudes.

El libro de Chamide lo conocí porque en alguna entrevista escuché a Simón Borrero de Rappi respondiendo a la pregunta del millón:

-¿Qué es lo más importante que debe tener un emprendedor? ¾le preguntó el entrevistador.

Hay diez mil cosas distintas que habría podido contestar, pero lo que dijo me puso a pensar mucho porque no es propiamente una recomendación empresarial.

-Lo más importante es tener la capacidad de ver los obstáculos, no como problemas, sino como oportunidades. Porque un emprendimiento produce tantos, pero tantos obstáculos cada día, que si no tienes esa mentalidad, te terminarás deprimiendo y, por consiguiente, fracasando.

5.    LA IMPORTANCIA DE CELEBRAR:

Tal vez esta es más vieja que el mismo Platón, pero la incluyo porque la pandemia nos sumergió en un estado mental lánguido, de restricción, de precaución, de contrición, apretándonos íntegros; la mente y el corazón. En el año en el que vimos la luz, si algo aprendí es acerca del valor de la celebración. La celebración de la vida, de cualquier meta alcanzada, de la familia, los amigos, y cualquier pequeño detalle. Porque la celebración auténtica alegra el alma y, más aún, predispone positivamente a conseguir lo siguiente que te propongas con fuerte entusiasmo. Sencillamente el celebrar es ahora más importante que nunca, y más importante que nunca para predisponerte a alcanzar lo impensado porque actúa como el trampolín que te catapulta hacia tu siguiente propósito.

6.    LA IMPORTANCIA DE LOS AMIGOS:

Al final del día, todo vuelve a la base, a lo fundamental: Tras un estudio durante varias generaciones, Harvard University concluye que lo que más nos proporciona vida, longevidad, es tener buenas relaciones humanas con los demás. Más que el ejercicio recurrente o una dieta saludable, son los buenos amigos, las amistades saludables, cercanas, frecuentes, las que nos dan más vida. Pero también el evitar las enemistades y el rancio sabor del conflicto con otros que amamos o estimamos.

Y aunque no fue un aprendizaje del 2022 (se hizo 3-4 años atrás), sí es muy pertinente en el año post pandemia. Hay que celebrar… ¡y con amigos! 

Esto lo conectaré en el siguiente artículo con mis hallazgos después de más de 24 años trabajando con equipos, haciendo parte de ellos, liderándolos, y también 24 años observando, entrevistando y analizando el comportamiento humano…

  7.    LOS 3 APRENDIZAJES DE MI COACH:

Mi coach se llama Armando Romero Jaramillo; tiene una enfermedad llamada esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que le impide caminar normalmente (usa muletas), sufre de dolores fuertísimos y debe someterse a hospitalizaciones durante varios días todos los meses para tratar el dolor. ¡Aun así!… ¡este man se hizo hace unos cuantos meses un Ironman (Oceanman) en San Andrés! 

Mira aquí el video:

https://www.linkedin.com/posts/gerardo-mendez-_este-man-es-mi-coach-se-llama-armando-romero-activity-7004810558310866944-Uarf?utm_source=share&utm_medium=member_desktop

En estos días le pregunté las 3 enseñanzas más importantes que le dejó San Andrés, y me dijo esto:

1. No Excusas ante los obstáculos:
“Yo podía tener mil, las que quisieras. Hay días que no me puedo mover de la cama por el dolor, pero salía y entrenaba. Y mira… lo logré. Se puede… y no sabes lo feliz que me hizo.”

2. No Quejarse:
“Por cada objeción busco una solución. Hoy, por ejemplo,” me decía mientras me hablaba, “no aguantaba el dolor. Me pude parar de la cama a la 1 de la tarde, pero a las 2 tenía la cita contigo y debía honrarla. Yo no te he dicho nada de mis dolencias de hoy o de ayer, sólo ahora porque es pertinente por lo que me preguntas. No hay que estar hablando de los males ni de lo negativo. Todo positivo, sólo buscando soluciones.”

3. Las Acciones Inspiran Más Que Las Palabras:
Sin palabras.

8.    LA IMPORTANCIA DE LOS LÍMITES DE LA CASA Y EL TRABAJO:

Una más que no es exclusiva del 2022 pero, de nuevo muy pertinente en este año de semi clausura del Covid. Y la incluyo porque todavía conozco gente que le cuesta trazar límites entre su trabajo y su casa, lo que deriva en un espiral de estrés, confusión y depresión. Y es muy relevante ahora con el auge del trabajo remoto, que he mencionado tanto porque este fue el año en que se consolidó la decisión, por parte de una gran proporción de empresas, de permitirle a sus colaboradores trabajar a distancia al menos durante algunos días a la semana.

Todos tenemos la intención de cumplir con nuestras obligaciones, lo que recurrentemente provoca que contestemos llamadas a cualquier hora, abramos el computador en cualquier momento (ya que lo tenemos en la habitación de enfrente) y hagamos reuniones en medio del almuerzo. Es fácil confundir los espacios físicos y temporales cuando se trabaja en casa porque ejecutamos dos roles distintos en un mismo lugar, pero eso es lo que está haciendo que más y más personas terminen quemadas (burn out).

La solución es relativamente simple:

  • El Tiempo: Establece límites de horario. Empieza a trabajar a una hora y termina en otra. Siempre. Por supuesto que puede haber excepciones, pero esfuérzate porque no sean una regla.
  • El Espacio: Sólo trabaja dentro del espacio laboral que designes dentro de tu casa. No transgredas ese espacio. Claro que también puede haber excepciones, pero que no se vuelvan la regla.
  • Una más con respecto al espacio: como el encierro sin duda puede asfixiar el alma, conviene crear el hábito de salir a caminar regularmente, ojalá en medio de la naturaleza (un parque, por ejemplo). Caminar es un bálsamo para el estado emocional y para el cuerpo, y también aprovecharás el poderoso efecto del silencio. Unos cuantos minutos al día será suficiente.

Todo esto es el equilibrio que necesitas para una mente fuerte.

9.    NO PERSIGAS TU PASIÓN PARA SER FELIZ:

Un artículo de Dan Cable en Harvard Business Review me abrió la mente porque muchas veces estamos en constante lucha interna por encontrar esa pasión que nos haga aún más felices, ¿cierto? Pero resulta que tal vez eso sea utópico. Al fin y al cabo, ¿cómo sabes que encontraste tu pasión? Hay tantas posibilidades o, al menos más de una, y el estar seguro que diste con ella puede resultar en un timo sin fin. Cada vez que no estés seguro que diste con ella, pasarás la vida buscándola como el perro que persigue su cola.

Por tanto, Cable asegura que es mejor dedicarse a aquello a lo que siempre terminas volviendo y no siempre has estado convencido que es tu pasión. Aquella actividad a la que una y otra vez vuelves y no necesariamente disfrutas a pelos parados, pero que, sin darte cuenta, muchas veces te hace trabajar hasta tarde, te hace esforzarte, y te vuelve mejor.

Lo llama la “ampolla”. Entonces, en vez de perseguir tu pasión, es mejor “perseguir tu ampolla”. Es esa actividad a la que vuelves y vuelves, aunque te cueste trabajo lograrla y no te veas emocionalmente arrastrado a ella de manera inmediata o recurrente. Al final, de tanto trabajarle a esa actividad, la ampolla sana y se vuelve una costra. Y es ahí cuando te has vuelto bueno en ella. Es como esos amores a los cuales toda la vida le has volteado la cara porque no crees que sean para ti, pero, un día simplemente te das cuenta que siempre vuelves a él. Simplemente sufres una atracción constante, muchas veces imperceptible.

Bienvenido(a) a tu pasión. Es esa. No busques más.

¡FIN!

Pero espera. ANTES de irme, te quiero obsequiar un Bonus Revelation que escuché de Eckhart Tolle:

La adversidad es tan natural a la vida que sin ella los organismos y seres vivos no habrían tenido la necesidad de evolucionar. La evolución ha sido la respuesta de la vida, desde el minuto uno hasta hoy, a la constante adversidad de vivir. Todos somos parte de un sistema de superación de la adversidad y cada uno tiene la tarea de superarla; eso es la evolución. Por tanto, la mayor manifestación humana o de la naturaleza es la gerencia de la adversidad.
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